El
adverbio y sus elementos de relación
Las categorías integradas por el “adverbio” y por
los elementos de relación (entre sintagmas o entre oraciones) como lo afirma (Aguilar, 1992) han conocido
continuos cruces, pese a la diversidad de funciones sintácticas que realizan.
Por otra parte, estas categorías mantienen ciertos lazos con los pronombres,
pues entre los adverbios existen algunos cuyo funcionamiento semántico es
propio de aquéllos (aquí, ahí, etc.,) y entre los pronombres se incluye en
grupo específico, de elemento de relación: los llamados pronombres y adverbios
relativos. Todo ellos se verá reflejado en su historia.
Más frecuente aún puede considerarse la creación de
adverbios a partir de la composición de diversos elementos. Se trata por lo
general de adverbios temporales o espaciales, que, al igual que otros de su
grupo, pueden ir regido por preposición. Combinaciones de adverbios son jamás.
La más habitual es la secuencia de preposición y adverbio: así surigieron a- y
de fuera, assi, Ayuso, denante (DE IN ANTE): disimilado luego en
delante), dentro (DE INTRO), demár,
de- y des-pués, es- y en- tonce(s).
Adverbios
con -mente
El castellano como lo expresa (Aguilar,
1992)
no ha tenido otro modo de formación regular de adverbios que la adición de mente a los adjetivos. Surgido de un
sintagma en ablativo: BONA MĔNTE que sustituyó en latín tardío a las
construcciones clásicas con MODO, todavía en el s. XIII conserva en
ocasiones su naturaleza originaria: “lo
farien de buenamient”, “cuerdamientre”.
Pero el valor más normal ya para estas formas es el de adverbios modales o
cualitativos, apartir de adjetivos: fuertem(i)ent(r)e o participios atrevidam(i)ent(r)e,
etc algunos ya parecen referirse a toda la oración, bien estableciendo un orden:
primeram(i)ent(r)e, o calificándola globalmente: señalam(i)ent(r)e,
funciones ambas en las que el valor primitivo ha sido olvidado por completo. En
el s, XIII la forma común era miente,
con epéntesis frecuente de –r-. a idéntico tipo respondía la combinación
con el germanismo guisa (fiera guisa,
etc.) pero no tuvo tanta difusión.
Junto a ellos estaba cual, -es (QUALE),
usado como relativo sustantivo (“Dozientos
caballero quales mio Cid mando”) o
adjetivo.
Elementos
de relación en las oraciones
En las oraciones los elementos de relación como
insiste (Aguilar, 1992, pág. 169) pueden ser de dos tipos básicos: los que
cumplen alguna función oracional dentro de la frase que introducen los
pronombres y adverbios relativos, y los que se limitan a servir de nexo,
indicando en ocasiones el significado de relación. Por lo tanto se consideran
relativos los adverbios en participio y los de origen cuando Quando, más bien
simple conjunción temporal; cuanto, neutro de ese pronombre; y como Quomodo, que de relativo modal (la
manera como) pasó a integrar correlaciones y construcciones comparativas, así
como a introducir subordinadas muy diversas.
Elementos
de la relación adversativa
Se empleó según (Aguilar, 1992) para
la relación adversativa u opositiva mas (MAGIS), muy frecuentemente sobretodo
en la lengua jurídica, y con valor de adversación a veces muy débil; pero
surgió de PER HOC (por esto, por tanto, sin embargo, sentido aún habitual en la
lengua antigua), de valor más nítido, próximo a veces a la relación concesiva.
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